
El hotel, administrado por sus propietarios,
se encuentra en una pequeña villa de
inicios del ‘900, reestructurada recientemente
, dotada de un amplio y elegante jardìn
ubicado en el retro de la misma.
En una posición estratégica,
a pocos pasos del prestigioso Corso Buenos
Aires y de la parada de Loreto, con servicio
de las dos lineas principales del metro de
la ciudad.
Al mismo tiempo el hotel, encontrandose al
interno de las vias principales, es un oasis
de tranquilidad y silencio.
El ambiente confortable es el ideal para quien
está cansado de encontrar grandes hoteles
asépticos y desprovistos de encanto.
En resumen, es el modo mejor de disfrutar
Milán sitiéndose como en casa.